viernes, 2 de enero de 2015

Lo que se esconde en un escondite

Acaricié la flor
como si pudiese sentir su perfume.

Horas de sueño,
tiempo en suspenso.

En la caída del árbol
inclinado en el cielo
el fruto,
cual palabra pendiente en el paladar.
Sabor inexacto,
aún inmaduro...

Tal vez las maravillas
sean así de pacientes.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Clandestinidad

Despertar sin tiempo,
sin horarios,
sin alarma el sueño se prolongó
                                                   ¿demasiado?
No hay parámetros,
el café recién hecho
ya quemado,
los ojos embotados,
no sabías si escuchar a Spinetta
o leer la novela que la agenda postergó.

No habían más excusas,
el tiempo propio
estaba signado
con insatisfacción en el calendario.

¡Pasiones!
El recuerdo de aquella vez...
el amor y el odio
copulaban en el alma,
y tus lágrimas eran el fruto de su relación clandestina.
¡Pasiones!
¿Han sido mutiladas
o ustedes también necesitan un descanso?

Más azúcar por favor,
es una noche muy fuerte
y un café muy amargo.

domingo, 23 de noviembre de 2014

Carnaval de insectos

Son pequeños los insectos que matás,
corrés la mano,
sujetás la mía.
Juntos somos invencibles...

Eso pensamos,
hasta que un dolor mudo
nos devolvió la palabra. 

domingo, 12 de octubre de 2014

Retorno

Momentos borrascosos,
sales de lágrimas petrificadas
mar que irrumpe en el alma.
Tras los ojos, sólo queda el mareo.

Un sueño ligero, casi vigilia
resucitar en el mar,
nadar en la inconsciencia .

sábado, 20 de septiembre de 2014

El tiempo está repetido

Me siento en un pequeña silla. El frío se empaña en la ventana y el reflejo retorcido me acobija. Las frustraciones que me amanecen cada día y se reproducen entre la mugre que deja el olvido.
Otra vez está frío el té y otra vez la voz ronca de tanto repetir las mismas frases.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Los poetas no andan decapitados

Rozando el cielo
mi plenitud fingí,
figuras de sombras me hechizaban.

Si no hay esencia
¿para qué escribirla?

el poeta acaba una historia sin contar,
el poeta se reinventa,
siente como estrella fugaz en cielo griego,
playas sin barcos,
los conquistadores se han llevado la razón.

En una espiral fatídica nació
el espasmo colectivo y nos vomitó la palabra,
pero...¿qué decir cuándo hablamos lenguas muertas?

Sin embargo,
así andamos
sin nada saber,
rozando el infierno.

jueves, 28 de agosto de 2014

¿Jueces políticos?

En las calles de capital ya no se escuchan los ecos de los tacos ni de las cacerolas Essen; parece que el tema de la mal llamada "Justicia" ya no desvela a ninguna señora de barrio norte. Todo comenzó con la propuesta del oficialismo, la "democratización de la justicia". Luego a ciertos diarios les nació un republicanismo que rara vez mostraron a lo largo de la historia. ¿Se necesita acaso que un gobierno quiera cambiar un poquito al Poder Judicial para que la ciudadanía abra debate sobre la materia que le regula la vida? Triste, pero parece que sí. Sin embargo, para los que  no se dejan llevar por la paranoia mediática ni la teoría de los dos demonios y quieran reflexionar un poco sobre el derecho, su función, su supuesta neutralidad y la tan aclamada independencia del Poder Judicial, les dejo unas palabras de la doctora Alicia Ruiz. Disfruten.


"La "independencia del Poder Judicial", tantas veces invocada, puede ser leída desde un ángulo diferente. Con ella se pretende que los jueces están reasegurados de toda contaminación política, que su hacer no reconoce otro origen que su conocimiento, ni otra finalidad que la de hacer justicia y encontrar adecuadas soluciones en el marco de la ley. Pero, esa presunta objetividad que parece colocarlos más allá de los conflictos y pugnas de la sociedad, que les permite ser infinitamente justos, no es sino una ilusión. Desde su saber ya son poderosos, y en una sociedad dividida por intereses opuestos, ese poder y algunos de esos intereses aparecen siempre ligados. Porque la justicia, no es un valor inmutable; porque la elección de una solución para una situación concreta, es la manifestación más o menos clara de una cierta concepción y valoración de las relaciones sociales existentes y de la vocación por mantenerlas o transformarlas. Porque cada vez que un juez dice "fallo", su discurso "constituye"  cierta conducta en un acto santificado por la ley o maldecido por ella. Y porque, en definitiva, cada sentencia judicial no es un acto aisalado, sino parte de esa práctica social específica que llamamos derecho y, por tanto, conlleva la carga legitimante del poder que le es propia. 
La estructura del discurso jurídico es fundamental para que el derecho cumpla su papel (...) Esa estructura que encubre, desplaza y distorsiona el lugar del conflicto social es la que permite al derecho instalarse como legitimador del poder, en tanto, también lo disfraza, lo torna neutral."