Bogotá 1929. Sin embargo, parece no importar. Su tiempo es un retorno constante, sin partida ni llegada. Su residencia no tiene lugar. Él es un constructor de mundos que subyacen en nuestro mundo. ¿Acaso importa lo que nuestros ojos deleitan? Si en los ojos tan sólo vive y se aloja el silencio milenario. No es nuestra visión, no es nuestro cuerpo, no es nuestro tacto el que se incendia al probar el deseo. Es el fuego y lo eterno. Cada uno deberá encontrar la valentía para poder develar ese misterio, el mismo caos que nos angustia, es el que nos permitirá hallar aquello que él nos propone eterno. ¿Qué será? Él jamás revelará la respuesta. La flor de loto necesita paciencia para alcanzar la belleza de la cual se enorgullece. Encontrá esa belleza en el río intenso que se desata y te desafía a vos, marinero ingenuo.
"La criatura es pregunta: la espera,
el vuelo pensativo de alguna hoja que cae
en la visión dorada, dejando más acá de los ojos
lo imposible y lo arcano; y que no sea
la puerta estrecha que se abre y nos despide,
porque aquí, con la paciencia de la tierra,
está la misión de nuestras horas."
(Fragmento de "Canto III")
Él niega la muerte cual espectro cadavérico . Él niega que en algún momento el tiempo se bifurcara, por un lado, hacia el mundo de las tinieblas, por otro lado, hacia el llanto de un niño ensangrentado que aprende a respirar. Él, Carlos Obregón Borrero, era un poeta suicida.
lunes, 6 de julio de 2015
jueves, 4 de junio de 2015
Una nueva mujer
Últimamente estuve leyendo varios comentarios y varias notas
periodísticas que reducen la problemática de violencia de género al sentimiento
burgués de la culpa masculina: “¡Perdón mujeres por maltratarlas!” Contar la
historia desde el ángulo del hombre que se arrepiente de haberle gritado a una
mujer en la calle y que al fin ha comprendido que vivió en una sociedad
patriarcal y que la mujer (aunque no lo parecía) también era un ser humano,
es encarar el problema desde una perspectiva, por lo pronto, corta. El punto
crítico de la violencia de género no es
un programa que muestre tetas, el acoso en la calle, una violación, una muerte,
si entendemos tales actos como actos no morales o no éticos per se. El punto
crítico está en comprender estos actos como reflejo de una relación de poder
respecto a los géneros. Se trata de cómo frenar la violencia hacia la mujer no
a través de la detención de los actos violentos, sino a través de la causa de
estos. Cuando nos referimos a “la
causa” (si es que hubiese una única y contundente, tal como si existiese una
verdad llamada Dios), nos encontramos con un gran problema. Estas relaciones de
dominación, en la cual la mujer siempre cumplió el rol de dominada (en lo que
refiere a la historia occidental), considero que es una de las relaciones de
dominación más complejas por todo el tiempo en el cual ha sido arraigada y
naturalizada. Claramente la mujer de hoy no es la mujer del siglo pasado, pero
su rol o su lugar en relación al hombre, pareciera ser el mismo. Antes se
quedaba en la casa, cocinaba, lavaba los trastos y si el hombre le pegaba era
porque seguro no dejó la ropa bien doblada. Hoy en día, la mujer sí sale de la
casa, se inserta (desigualmente) en el mercado laboral, y el hombre ya no le
pega porque dobló mal ropa, sino que la viola o mata porque se puso la ropa no
adecuada. Lo quiero decir es que la mujer es un sujeto que viene atravesado por
añejas significaciones que sustancialmente no varían, aunque ciertas
condiciones hayan mejorado. Son estas significaciones y roles los que hay
revertir. Es hora de construir una nueva mujer. No apoyo el eslogan “Ni una
menos” porque eso significa frenar la violencia del hombre hacia la mujer,
contener los efectos de una relación de opresión y lo que debemos hacer no es
solamente frenar y contener, debemos revertir y avanzar; hay que comprender a los géneros desde una
nueva perspectiva, transformar las relaciones vigentes. Tarea nada sencilla.
Todas las transformaciones son fruto de conquistas sociales que se manifiestan
en todos los planos de la vida social. Por eso me alegra la marcha del 3 de
junio del 2015, porque es poner en debate y hacer visible algo que no mucho
tiempo atrás era puro silencio. Todos los reclamos que se han escuchado en esa
marcha no deben quedar aislados, deben ser canalizados por los distintos grupos
sociales y a su vez deben ser institucionalizados. El derecho en su carácter
constituyente y emancipador no debe permanecer imparcial: estos reclamos
deberán ser llevados a todos los niveles del derecho para que éste pueda operar
a través de las leyes, de las sentencias y del conjunto de representaciones que
el mismo derecho genera. Este es un trabajo en conjunto entre los sectores de
la sociedad, y en especial de todos los operadores del derecho en el ámbito del
discurso jurídico. Queremos construir nuevas mujeres. Queremos ser dueñas de
nuestro deseo y que éste no gire en torno a la satisfacción del hombre.
Hombres, no queremos su perdón, ni su vergüenza. Queremos acostarnos con ustedes
de la forma y todas las veces que
queramos sin que eso sea considerado un comportamiento indigno. También
queremos acostarnos con mujeres sin que eso nos destierre de nuestra propia
feminidad y género. Queremos que no prefieran un hombre a una mujer joven
porque la mujer es una potencial madre a los ojos de un empleador. Queremos que
la mujer que sea madre, no tenga que perder (o dejar, que vendría a ser lo
mismo) su trabajo porque decidió formar una familia y no le alcanza el tiempo
para todo. Hombres, ustedes también pueden cambiar pañales. En algunos países
del mundo corresponde licencia por paternidad/maternidad a cualquiera de los
padres. Queremos poder decidir abortar
sin que el hálito de la muerte aceche. ¿Hace falta aclarar que no queremos ser
violadas? Lamentablemente sí. El género de esta nueva mujer, que ha sido parida
a la luz de un siglo nuevo, no debe ser nunca más motivo de subordinación.
domingo, 31 de mayo de 2015
Matar al inconsciente
Pienso en todas las caras que dieron vida a mis días; pienso
en todos los atardeceres que me arrebataron mis días; pienso en todo lo que fui
de mi vida. Es inevitable ese sentimiento de angustia que se disfraza de
melancolía. Vidas que no viví pero que me aterran en los
sueños. ¿Cómo detener esta gran rueda en la que nos hemos metido? El reloj
siempre nos guillotina de la misma forma. No nos queda alternativa, debemos matar al inconsciente.
El tiempo tiene un sabor a eterno, pero se degrada en la pérdida de pigmento
ocular. Al final, los ojos siempre se apagan.
viernes, 2 de enero de 2015
Lo que se esconde en un escondite
Acaricié la flor
como si pudiese sentir su perfume.
Horas de sueño,
tiempo en suspenso.
En la caída del árbol
inclinado en el cielo
el fruto,
cual palabra pendiente en el paladar.
Sabor inexacto,
aún inmaduro...
Tal vez las maravillas
sean así de pacientes.
como si pudiese sentir su perfume.
Horas de sueño,
tiempo en suspenso.
En la caída del árbol
inclinado en el cielo
el fruto,
cual palabra pendiente en el paladar.
Sabor inexacto,
aún inmaduro...
Tal vez las maravillas
sean así de pacientes.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Clandestinidad
Despertar sin tiempo,
sin horarios,
sin alarma el sueño se prolongó
¿demasiado?
No hay parámetros,
el café recién hecho
ya quemado,
los ojos embotados,
no sabías si escuchar a Spinetta
o leer la novela que la agenda postergó.
No habían más excusas,
el tiempo propio
estaba signado
con insatisfacción en el calendario.
¡Pasiones!
El recuerdo de aquella vez...
el amor y el odio
copulaban en el alma,
y tus lágrimas eran el fruto de su relación clandestina.
¡Pasiones!
¿Han sido mutiladas
o ustedes también necesitan un descanso?
Más azúcar por favor,
es una noche muy fuerte
y un café muy amargo.
sin horarios,
sin alarma el sueño se prolongó
¿demasiado?
No hay parámetros,
el café recién hecho
ya quemado,
los ojos embotados,
no sabías si escuchar a Spinetta
o leer la novela que la agenda postergó.
No habían más excusas,
el tiempo propio
estaba signado
con insatisfacción en el calendario.
¡Pasiones!
El recuerdo de aquella vez...
el amor y el odio
copulaban en el alma,
y tus lágrimas eran el fruto de su relación clandestina.
¡Pasiones!
¿Han sido mutiladas
o ustedes también necesitan un descanso?
Más azúcar por favor,
es una noche muy fuerte
y un café muy amargo.
domingo, 23 de noviembre de 2014
Carnaval de insectos
Son pequeños los insectos que matás,
corrés la mano,
sujetás la mía.
Juntos somos invencibles...
Eso pensamos,
hasta que un dolor mudo
nos devolvió la palabra.
domingo, 12 de octubre de 2014
Retorno
Momentos borrascosos,
sales de lágrimas petrificadas
mar que irrumpe en el alma.
Tras los ojos, sólo queda el mareo.
Un sueño ligero, casi vigilia
resucitar en el mar,
nadar en la inconsciencia .
sales de lágrimas petrificadas
mar que irrumpe en el alma.
Tras los ojos, sólo queda el mareo.
Un sueño ligero, casi vigilia
resucitar en el mar,
nadar en la inconsciencia .
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